Tipos de clavo para clavadora neumática: F, T y Tipin
Elegir el clavo correcto no es un detalle: el que no corresponde entra torcido, traba la máquina y deja una terminación fea. Los tres que más se piden son el F, el T y el Tipin, y cada uno resuelve un trabajo distinto. Acá va la diferencia clara, sin vueltas, y cómo leer el calibre.
Primero, el calibre: el número que engaña
El calibre es el grosor del alambre del clavo, y funciona al revés de lo que uno esperaría: cuanto más alto el número, más fino es el clavo y más chica la marca que deja. Los más usados van del 16 al 23. Un calibre 16 es un clavo grueso que agarra fuerte; un calibre 23 es finísimo y casi no se ve. Por eso, para una terminación prolija se va a número alto, y para una unión que tiene que aguantar, a número más bajo.
Clavo F: el de las terminaciones
El clavo F es recto y de cabeza chica (tipo cabeza de alfiler). Es el clásico de la carpintería fina: molduras, zócalos, marcos, tapajuntas. Entra sin rajar la madera y la cabeza queda casi invisible, así que la terminación queda limpia. Suele trabajarse en calibre 18. Si hacés muebles o terminaciones, es el que más vas a usar.
Clavo T: cuando tiene que agarrar más
El clavo T tiene la cabeza en forma de T, más ancha que la del F. Esa cabeza da más agarre y permite avellanarlo (hundirlo un poco bajo la superficie para después masillar). Se usa en uniones que exigen más que una simple terminación, y viene en calibres más gruesos que el F. Cuando el F te queda corto de fuerza, el T es el paso siguiente.
Clavo Tipin: el que no se ve
El Tipin es un clavo tipo pin, sin cabeza (o con una cabeza mínima). Es el más fino de los tres y sirve para fijar donde no querés que se note absolutamente nada: molduras delicadas, terminaciones muy prolijas, piezas chicas que se rajarían con un clavo más grueso. Se consigue en distintos largos (por ejemplo de 30 a 50 mm) en calibre fino. Como casi no tiene cabeza, muchas veces se usa junto con cola: la cola pega y el Tipin sostiene mientras seca.
¿Y las grapas?
Cuando en vez de un punto de fijación necesitás que agarre una tela o una lámina, ahí entra la grapa, que reparte la sujeción en dos patas. Para tapicería la grapa fina es la serie 80; para embalaje y cajones, grapas de corona ancha y alambre grueso. Lo vemos en detalle en la guía de grapas y clavos para tapicería y en la de carpintería.
Resumen rápido
| Tipo | Cabeza | Calibre típico | Para qué |
|---|---|---|---|
| Clavo F | Chica, tipo alfiler | 18 | Molduras, zócalos, terminaciones de carpintería |
| Clavo T | En forma de T | Más grueso que el F | Uniones más firmes, se avellana y masilla |
| Clavo Tipin | Sin cabeza (pin) | Fino | Fijación casi invisible, piezas delicadas |
| Grapa serie 80 | Corona angosta | 21 (alambre fino) | Tapicería y telas |
Lo importante: que sea el que toma tu máquina
Cada clavadora toma una serie y una medida determinada. Un clavo parecido pero de otra serie, o de calidad despareja, entra forzado y termina en atasco. Nosotros trabajamos clavos nacionales e importados (F, T, Tipin, SK y las líneas 300 y 400), en distintos calibres y largos. Si nos pasás el modelo de tu máquina o una foto del clavo que venís usando, te confirmamos exactamente cuál va y en qué medidas lo tenemos.
¿No sabés qué clavo toma tu máquina?
Mandanos el modelo o una foto del consumible que usás y te decimos cuál es, en qué medidas lo tenemos y el precio.
Consultanos por WhatsApp